La reforma electoral ya llegó a la Cámara de Diputados y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre las reglas del juego rumbo a 2027. La iniciativa plantea modificar 11 artículos constitucionales y Morena busca acelerar el calendario: votación en comisiones el 17 de marzo y posible paso al pleno el 24. Sin embargo, el ritmo legislativo parece ir más rápido que la negociación política para conseguir los votos necesarios.
Entre los puntos clave, la propuesta no elimina de forma explícita al PREP ni a los organismos públicos locales electorales (OPLE) ni a las juntas distritales. En cambio, plantea que los cómputos distritales comiencen la misma noche de la elección, lo que cambiaría la forma en que se procesan los resultados preliminares.
También se incluye una regla para campañas digitales: el contenido generado con inteligencia artificial deberá etiquetarse, aunque la iniciativa no otorga facultades al INE para bajar publicaciones por “información falsa”.
En materia de representación, se propone reducir el Senado a 96 integrantes eliminando 32 escaños plurinominales. En la Cámara de Diputados se mantendrían 500 curules con 200 pluris, pero con un nuevo esquema de asignación.
Además, el proyecto contempla recortar 25% el financiamiento público a partidos y establecer topes salariales en autoridades electorales. Aun así, aliados como PT y PVEM todavía no cierran filas.